martes, 27 de noviembre de 2012

Técnicas para generar conductas



Se van a presentar las principales técnicas operantes para generar o potenciar conductas positivas en los menores.

El refuerzo
La forma más básica y efectiva de mantener un comportamiento es reforzándolo, es decir, ofrecer una recompensa por la emisión de una conducta. Si lo que se busca es un cambio de comportamiento, es igualmente efectivo el uso del reforzamiento, pero en este caso reforzando las conductas diferentes (incompatibles) a la que se espera modificar.


Moldeamiento 
Consiste en ir reforzando aproximaciones sucesivas de la conducta objetivo que se quiere implantar, es decir, ir reforzando aquellas conductas que se aproximen a la conducta meta final. Para ello se tienen que seleccionar previamente las conductas intermedias que se van a reforzar, y se refuerza cada vez que se presente un progreso. Una vez alcanzado un progreso, éste deja de reforzarse (se ignora), hasta que aparece un nuevo progreso, que será reforzado.


Encadenamiento
En este procedimiento se debe ir reforzando cada vez que el menor se aproxima a lo que queremos que realice, aumentando la dificultad poco a poco.  Es parecido al moldeamiento, pero al contrario que en éste, en el encadenamiento las conductas previas (los progresos) se tienen que mantener.
Ejemplo: la conducta de comer solo se puede dividir en diferentes partes: coger la cuchara, introducirla en el plato y llevársela a la boca sin tirarla.

Modelado
Consiste en que el menor observe la conducta de un modelo (el propio educador u otros menores) y la imite para adquirir nuevos comportamientos, o para fortalecer o debilitar otros. Se trata de un proceso de aprendizaje observacional, en el que la conducta de un individuo (o un grupo) actúa como estímulo para generar conductas, pensamientos o actitudes semejantes en quien lo observa y es reforzado por imitarlo. Se deben dan intrucciones claras; el menor imita al modelo y se le refuerza por ello.

Programas de puntos

A veces no es posible recompensar de manera inmediata la conducta del menor, En estos casos se puede utilizar un programa de fichas o puntos, que se convertirán en los reforzadores que podrán ser cambiados por otros “premios”.

 

Procedimiento:

 

1. Seleccionar las conductas que se van a modificar.
2. Fijar el valor de las fichas o puntos  y la manera de lograr cada punto.
3. Es preferible seleccionar conductas de dificultad media para el menor.
4. Seleccionar un momento del día o de la semana para cambiar los puntos.

La técnica está especialmente indicada para la modificación de conductas problemáticas (comportamiento disruptivos) y para mejorar el rendimiento académico.