lunes, 26 de noviembre de 2012

Técnicas para reducir o eliminar conductas


Se van a presentar las principales técnicas operantes para eliminar o reducir el impacto de conductas disruptivas.

Retirada de atención

Consiste en ignorar el comportamiento que queremos eliminar. Útil para aquellas conductas que no impliquen daño para si mismo o los demás, como rabietas. Se tiene que reforzar al mismo tiempo otras conductas incompatibles
Es probable que, en los primeros momentos,  cuando se aplique la retirada de atención, el menor se comporte todavía peor.

Refuerzo diferncial de conductas incompatibles

Consiste en reforzar una conducta que es incompatible o no puede hacerse al mismo tiempo que la conducta que se desea eliminar.

Refuerzo diferncial de otras conductas

Similar a la técnica anterior. Se trata de reforzar cualquiera de las conductas que el menor ejecuta, excepto la conducta que se quiere eliminar. Hay que prestar atención a no reforzar otras conductas que sean desadaptativas.

Refuerzo diferncial de tasas bajas

Reforzar conductas que no se desean eliminar, sino que lo que se persigue es disminuir su intensidad o su frecuencia.

Costo de respuesta


Consiste en la pérdida de algo que el menor haya conseguido con el objetivo de eliminar una conducta desadaptativa. Es muy importante que con la pérdida el menor continúe teniendo otro tipo de reforzadores,

 

Contrato conductual

 

Se trata de un acuerdo escrito para cambiar alguna conducta negativa que muestra el menor, o para cambiar o mejorar alguna situación negativa

Tiempo fuera

Consiste en sacar al menor de la situación en la que realiza la conducta que se desea eliminar.

Otras técnicas:

A continuación se describen otras técnicas indicadas sobre todo para niños de corta edad.

Sobrecorrección

Se obliga al niño a “deshacer” el perjuicio que ha causado y posteriormente se le hace practicar diferentes veces la manera correcta de realizar la tarea o lo que se le pida.

Se puede aplicar de dos formas

Sobrecorrección restitutiva: el menor debe restaurar o corregir las consecuencias negativas que su conducta ha provocado, y Práctica positiva: Practicar de manera repetida una conducta alternativa que sea adecuada.

Saciedad


Se utiliza el reforzador que mantiene la conducta, de manera prolongada y continua, o en grandes cantidades, hasta que pierda su valor o se convierte en un valor aversivo. Es decir, se le cansa.

Castigo

Mediante el castigo, el menor no aprende una conducta nueva más adecuada, sino que si ejecuta lo que le piden es para evitar el castigo. Produce en el menor sentimientos negativos, de temor, etc. Solo puedo recomendar el uso del castigo físico en situaciones muy extremas y particulares: un leve azote ante la reiterada conducta de un niño consiente en jugar con utensilios potencialmente peligrosos (enchufes, sartenes con aceite, etc.).

Reprimenda verbal. Al igual que el castigo físico, su uso se recomienda en situaciones potencialmente peligrosas para el niño o los demás.