Paso cero:
Sensibilización hacia los problemas.
En este paso el objetivo es modificar las creencias, expectativas, y valoraciones
sobre los problemas que los menores pueden tener.
Primer Paso. Identificación y formulación del
problema.
El objetivo es enseñar al menor a delimitar el problema
que tiene y que lo describa o defina en términos operativos, para que se puedan
generar soluciones con mayor facilidad.
Segundo paso. Establecimiento de metas y objetivos:
Se trata de que el menor, si es preciso con la ayuda del
educador, indique cual es el fin último de intentar resolver el problema.
Tercer paso.
Generación de alternativas
El menor debe indicar cuales son las posibles soluciones.
Ello se puede utilizar la “tormenta de ideas”.
Cuarto Paso: Valoración de las consecuencias y
dificultades.
Se deben analizar las consecuencias de cada decisión, a
corto, medio y largo plazo, así como la dificultad de llevar a práctica la idea
para solucionar el problema.
Quinto Paso. Toma de decisiones y elaboración de la
solución(es) elegida (s)
Se trata de elegir aquellas soluciones más sensatas, que mayor
probabilidad de éxito pueden tener, eliminando o minimizando las consecuencias
negativas, y a continuación describir los pasos para ponerlas en práctica.
Sexto paso:
Comprobar si el resultado ha sido satisfactorio y lecciones aprendidas.
Analizar la efectividad de la secuencia, para que el menor la
interiorice y la consiga poner en práctica en otras situaciones problemáticas
que se le planteen.